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Por Diego Forster
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14 de junio de 2006 |
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Aquí solo se habla bien de Colombia.
Todos tenemos virtudes y defectos, pero el mejor ejercicio de convivencia es valorar las fortalezas de nuestros seres queridos, allegados y vecinos, y así analizar constructivamente nuestras mutuas debilidades. No se trata de asumir una posición patriotera, ni de omitir los defectos de nuestra madre patria o ignorar sus problemas… Se trata de valorar lo que tenemos y enseñarlo; mostrarle al mundo que somos más los colombianos preparados e inteligentes que laboramos duro y honestamente. Somos una inmensa mayoría de colombianos los que buscamos la paz, los que trabajamos hoy por una vida mejor y los que sembramos para un futuro capaz de mejorar ese historial oscuro que ha sido protagonizado o escrito por un puñado de indeseables. |
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